Compartir
Contenidos contratados por la marca que se menciona

Piensa en eléctrico

Piensa en eléctrico
Guardar
2 Comentarios
Publicidad

SÍGUENOS

\"Logo

\"Logo


Una vez que estamos familiarizados ya con los vehículos eléctricos, con la gama Z.E. y con el modo de funcionamiento, recarga, mantenimiento… es necesario dar un paso más para convertirnos completamente. Necesitamos un pequeño cambio de chip mental, es el momento de pensar en eléctrico. Para empezar diremos que un vehículo eléctrico es funcionalmente igual para nosotros que uno convencional. Podemos desplazarnos igualmente, cargarlo de maletas, hacer la compra, buscar a los niños a la puerta del colegio… Tenemos que fijarnos un poco más en la autonomía a la hora de planear nuestros movimientos, pero ya sabemos que para un uso urbano estamos perfectamente cubiertos.

Antes de continuar vamos a conocer la historia de los vehículos eléctricos, pues al contrario de lo que se pueda pensar actualmente no son una alternativa, si no la primera tecnología del automóvil por méritos propios: los eléctricos fueron los primeros vehículos en irrumpir en los mercados, consiguiendo marcas de velocidad y de autonomía por encima de las otras tecnologías de la época. Es notorio resaltar esto ya que a pesar de que el motor de combustión interna fue el que finalmente prevaleció, se cumplió una de las paradojas más repetidas de la historia de la tecnología: no es lo más eficiente lo que perdura, si no lo más barato de construir en masa.

En 1837 se presentó el primer modelo de vehículo eléctrico registrado, una locomotora que era capaz de desarrollar 6 km/h de velocidad punta. Este primer invento poco tiene que ver con la automoción, pero supuso la primera piedra para posteriores desarrollos de lo que serían vehículos personales, los primeros eléctricos. No se conoce exactamente cuando ni quién fue el primero que construyó un vehículo funcional pero ahí van algunas fechas curiosas:

  • En 1828, Ányos Jedlik presentó el primer modelo a escala de un vehículo eléctrico.
  • Entre 1832 y 1839 Robert Anderson (escocés) construyó un vehículo funcional que funcionaba con una pila no recargable. Es decir, sería un vehículo a pilas, o mejor dicho con una batería desechable.
  • En 1835 Thomas Davenport,un herrero, construía un prototipo eléctrico que además incorporaba el primer motor eléctrico de corriente contínua
  • Entre 1842 y 1881 se mejoraron una y otra vez la capacidad de las baterías eléctricas para poder plantearse construir modelos de vehículo eléctrico con usos prácticos
  • La década de 1890 fue especialmente fructífera: en 1891 se construyó un triciclo eléctrico con capacidad para 6 personas; en 1897 los taxi en Nueva York eran eléctricos; en 1899 se construyó un vehículo capaz de alcanzar los 110 km/h, llamado “La Jamais Contente

800px-electric_car_and_antique_car_on_display_at_1912_auto_show.jpg

Como vemos, gran parte del siglo XIX estuvo dedicado a la investigación y el desarrollo de sistemas eléctricos que permitiesen el uso práctico de modelos funcionales. Con el cambio de siglo los eléctricos eran los más populares, asequibles y cómodos de todos los vehículos, frente a los de vapor (que podían necesitar 45 minutos de calentamiento previo en días fríos) o los de gasolina, sucios, ruidosos y con muchas vibraciones. Los eléctricos eran perfectos porque no tenían cambio de marchas, tenían autonomía suficiente como para cubrir con creces las necesidades de la época y eran limpios (en todos los sentidos).

Sin embargo las cosas se pondrían feas para la industria por varias razones. Primero, los caminos se convirtieron en carreteras y las distancias se acortaron. Además con el descubrimiento de los pozos petrolíferos en Texas el precio de la gasolina cayó en picado y hacía posible producir vehículos más baratos. El starter automático fue otra banderilla al progreso de los eléctricos pues hacía que hubiese que desecharse el arranque manual (con manivela). La puntilla se la puso la cadena de producción, el gran avance del siglo XX pero que fue utilizada principalmente para la producción en masa de vehículos de combustión interna.

Quizás si el destino hubiese querido que la producción en masa empezase por el eléctrico hoy tendríamos otro escenario. La producción en masa abarata la producción y deja más espacio para la investigación y el desarrollo de mejores prototipos. Esto es lo que pudo frenar con más decisión el auge y el dominio de los eléctricos, pero es lo que nos puede dar la pista para cambiar ahora el chip, en el siglo XXI. Si era la tecnología más eficiente, limpia y fiable de la época, ¿por qué no puede volver a serlo? Tenemos más medios tecnológicos, más avances en todos los terrenos. Es posible pensar en eléctrico y abrir las puertas al verdadero desarrollo de la Humanidad en términos de movilidad, os lo contamos semanalmente en este Espacio Renault ZE, y con el artículo de hoy hemos querido rendir homenaje a esta tecnología del futuro que fue a su vez pionera en el pasado del automóvil.

Más información | Inventors

En Espacio Z.E.

Publicidad

También te puede gustar

Ver más artículos