Compartir
Contenidos contratados por la marca que se menciona

Historia de Renault, de 1905 a 1945

Historia de Renault, de 1905 a 1945
Guardar
0 Comentarios
Publicidad

SÍGUENOS

\"Logo

\"Logo

El otro día dejamos la historia de Renault tras la muerte de Marcel en la Paris-Madrid de 1903. Tras esta tragedia, la Renault implantó en 1905 la producción en masa de sus vehículos. Al haber abandonado Louis Renault la competición para dejar esas tareas a pilotos externos a la marca, es el momento de desarrollar la red comercial de Renault Frères. Se crean las primeras filiales comerciales en el extranjero. En 1913 implanta el taylorismo en sus factorías, un proceso productivo que eliminaba la dependencia del obrero en la consecución de los objetivos. Como sabemos, la paz dura poco tiempo y durante la Primera Guerra Mundial Renault centra sus esfuerzos productivos en vehículos como camiones, camillas, ambulancias, proyectiles y también el famoso tanque FT17 que fe decisivo en los combates.

Las penalidades de la guerra y lo que es más notorio, el freno al progreso que suponen, hizo que la situación en 1919 fuese complicada para los automóviles en Francia. Todavía eran considerados un lujo y los impuestos se cebaban en ellos. La cadena de producción americana suponía que más gente podía acceder a aquéllos vehículos, así que en Europa tocaba cambiar la estrategia y dar un gran paso adelante. La clave de Renault estaría en la escalabilidad de la producción, y para reorganizar su visión de esta producción creó la Société Anonyme des Usines Renault. El período de paz dio a Louis Renault un fuerte empujón creativo, y se lanzó a producir todo cuando tuviese un motor. Además de eso se centró en reducir la dependencia con otras compañías, de forma que una cosa alimentaba a la otra y pronto su compañía era capaz de trabajar el acero, cartón, equipamiento eléctrico, goma industrial, aceite y lubricantes, y esto lo pudo hacer posible al construir fundiciones, aserraderos, fábricas de todo tipo para proveerse de piezas fundamentales en su cadena de producción y montaje. Compraba las piezas cuando eran más baratas de lo que costaba producirlas y gracias a eso amplió el catálogo de vehículos hasta producir coches, vehículos ligeros para uso comercial, furgonetas, autobuses, camiones, tractores, motores para embarcaciones, para aeroplanos... La producción era intensa y variada, y los costes bajaban.

800px-1922_renault_model_40_kellner_town_car.JPG

En 1922 el reto era producir en masa, cosa que no era posible en la intrincada fábrica inicial, así que Luois Renault establece lo que sería el núcleo de su futura producción en la isla de Seguin, en Billancourt. Esta enorme y moderna fábrica disponía hasta de área de descanso para los empleados, algo realmente novedoso. En 1929 se marcaba un hito con la primera pieza producida en la fábrica, que estaría totalmente terminada en 1937. Es curioso como cuando repasamos la historia tenemos una percepción diferente de los tiempos de desarrollo y construcción, ¿verdad? Pocos años después, con la muerte de Louis, la compañía fue nacionalizada y empezó una nueva época.

La difícil época entre guerras y con una crisis económica global

La grave caída de la bolsa en Wall Street en 1929 supuso un duro golpe a la economía mundial y el sector del automóvil recibió a su vez un serio varapalo. Las compañías americanas dominaban el mercado, pero la mala economía influyó en varios frentes: despidos masivos al otro lado del charco y una política gubernamental proteccionista en Europa, que gravaba con fuertes impuestos las importaciones de automóviles, eran las armas que los fabricantes como Renault disponían para recuperar terreno. La idea era potenciar el mercado nacional, por ejemplo en Francia, y para ello se recurrió a medidas de ahorro de costes y también, de manera preventiva, rebajas en los salarios y en número de trabajadores que permitirían mantenerse en buena forma de cara a un repunte económico que estaba por llegar.

800px-renaulttowncar.JPG

Renault también consiguió hacer frente a esta recesión diversificando su producción, principalmente enfocándose en el transporte público con la producción de autobuses y tranvías (eléctricos). Parecía lógico pues la misma economía dejaba entrever que el vehículo particular era un producto de alto valor, mientras que el servicio público cubriría las necesidades de transporte en las ciudades y ayudaría a empujar positivamente la economía. Otro frente por el que Renault apostó fue el aeronáutico. Gracias a la adquisición de Caudron y a la participación en Air France, Renault contribuyó a poner en marcha el servicio postal aéreo en Francia.

Fueron tiempos difíciles los que se vivieron en la primera mitad del siglo XX, tiempos que se superaron y dieron lugar a la siguiente época de esta historia de Renault en la que los utilitarios y los vehículos de bajo coste de producción, adquisición y mantenimiento tendrían un papel fundamental en la historia del progreso y el desarrollo de la Europa que hoy conocemos. En la siguiente entrega nos centraremos en esa maravillosa época y seguiremos nuestro particular repaso a la historia de una marca que ha dado lugar a la industria que hoy conocemos.

Más información | Autopasion18, Concept Carz Fotos | WikiMedia Commons (1), (2), (3)

Publicidad

También te puede gustar

Ver más artículos