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SIMEM: Probamos los eléctricos de Little

SIMEM: Probamos los eléctricos de Little
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Durante nuestra visita al SIMEM, aprovechamos la exposición para conocer de primera mano como se desenvuelven estos pequeños utilitarios, nos subimos a dos de sus modelos y analizamos su rendimiento y posibilidades. Ya de entrada destacan por su tamaño, sencillez mecánica y bajo precio, ahora falta dilucidar en donde encajan exactamente dentro del mundo de la movilidad urbana.

Estos curiosos vehículos se construyen en Vigo, su fabricación es prácticamente artesanal y 100% española, y salvo unos pocos componentes prefabricados, todo ha sido diseñado y desarrollado por este pequeño fabricante. Ante todo son un ejemplo de como con los recursos justos, la promoción adecuada y sobre todo muchísima ilusión, se puede llegar a ser en unos pocos meses todo un fabricante de automóviles, algo que no era posible desarrollando motores de combustión.

La primera imagen que se le viene a uno a la cabeza al ver el Little4, es la del Citroën Mehári (entrada en la Wikipedia), y de hecho nos confirman que está basado en su diseño. En este vehículo se busca ante todo sencillez, que sea accesible y que cualquiera pueda conducir uno.

Little4 Lateral

Construcción y equipamiento

El chasis es multitubular de acero, de fabricación artesanal y diseñado para soportar sin ningún apuro su bajo peso y cargas. La carrocería está construida en composite, buscando la máxima ligereza posible, y dispone de diferentes acabados que abarcan desde el turismo con puertas y totalmente carenado, pasando por el descapotable, con cobertura de lona y cierre de cremallera a prueba de lluvia, hasta el modelo totalmente descubierto.

El diseño de la pintura y el equipamiento es totalmente personalizable, por lo que tendremos un vehículo único a poco que lo pongamos a nuestro gusto. Podemos elegir entre la configuración de dos plazas, conducible desde los 16 años como cuadriciclo ligero, y la versión de cuatro plazas, que requiere matriculación y carné de coche.

Sorprende a primera vista que pese al uso intensivo de plásticos y ser un vehículo pequeño, da sensación de robustez. Las baterias son mixtas de plomo-gel, y se encuentran situadas bajo los asientos delanteros. El vehículo es bastante bajo, lo que contribuye a la sensación de estabilidad, si bien es cierto que por su velocidad máxima es bastante difícil meterle en un aprieto.

Little4 Interior

Diversión en marcha

Subidos ya al puesto de conductor, el ritual de encendido se reduce a girar la llave y ajustar la palanca a la posición “AD” (avance). Llama la atención que el cambio es un simple interruptor de tres posiciones. Lo cierto es que apenas si lo usaremos mas que para estacionar, por lo que pronto nos olvidamos de él. Una vez pisas el acelerador, como en cualquier coche eléctrico, sorprende la rapidez de reacción, la transmisión es por reductora y actúa directamente sobre las ruedas

Tiene dirección por cremallera y no es asistida, aunque solo se echa de menos al maniobrar en parado. Una vez en marcha nos llama la atención la retención del motor, bastante alta, tanto que apenas tenemos que tocar el freno en toda la prueba. Nuestro acompañante nos explica que la ajustarán a la baja en próximas revisiones, ya que aunque recupera bastante energía en frenada de esta forma, el no tocar apenas el freno evita que se enciendan las luces traseras de aviso.

Es curioso lo cerca que ves pasar el suelo y la sensación de velocidad que ello provoca, todo ello pese a no sobrepasar en ningún momento los 50 Km/h. Y es que pese a que el motor desarrolla un máximo de 5,5 CV lo cierto es que el bajo peso del vehículo, apenas 600 Kg en orden de marcha, permite que se mueva con soltura entre el tráfico urbano con una autonomía de hasta 100 Km por carga. La mayor pega que encontramos al maniobrar es el poco radio de giro en parado, tema que nuevamente nos confirman que se puede ajustar en taller, y es que en realidad es un vehículo totalmente configurable una vez adquirido.

El zumbido típico del motor eléctrico se hace notar cerca de su límite de velocidad, pero no llega a ser molesto en ningún momento. Nos queda bastante claro desde el principio que es un coche para distancias medias y cortas: hacer la compra, bajar a la playa o dar un paseo tranquilo por ciudad puede ser todo un placer en pleno verano con la capota abierta, el aire apenas molesta a esa velocidad y puedes circular por espacios naturales sin contaminar lo mas mínimo.

Little eBox Frontal

Little E-Box: ¡Tracción total!

Fabrican en Little también un vehículo mas compacto, pensado para el reparto y el uso empresarial… ¡y con tracción a las cuatro ruedas! El E-Box al igual que el Little4 es totalmente configurable bajo encargo, y nos pudimos subir a bordo de una unidad completamente personalizada para Correos. Esta configuración puede llevar incluso ruedas todo terreno, y dispone de mayor potencia y capacidad de carga, además de la tracción integral que permite mover con total seguridad incluso hasta 500 Kg de carga adicional.

Esta configuración alcanza también una mayor velocidad punta y conserva todas las cualidades de su hermano pequeño, pero lo notamos mas ágil en marcha y no tenemos ningún problema en maniobrar en espacios cortos, que es algo fundamental en tareas de reparto. Su peso en marcha es también mayor, ya que lleva el doble de baterías y de motores, sin embargo la ecuación acaba rindiendo a su favor y permite acelerar casi un segundo mas rápido hasta su velocidad máxima, limitada a 60 Km/h para mantener una autonomía similar de hasta 100 Km por recorrido urbano.

Nos encontramos esta vez a bastante mas altura del suelo, y llevamos literalmente las baterias bajo el asiento. Destacar también que el paquete de baterias se puede ampliar mediante un pack de mejora, y es que la personalización es total, pudiendo disponer en opción de calefacción, selector de dos velocidades, luces de trabajo LED, entre una interminable lista de complementos.

Ebox y Little4

Urbanos y de bajo coste

Y llegamos al tema mas peliagudo en los coches eléctricos: el precio. En este caso el desembolso es bastante ajustado, partimos desde los 9.900 euros del E-Box mas básico, con tracción sencilla, hasta los mas de 15.000 euros del Little4 descapotable de cuatro plazas y muy equipado, aunque podemos jugar a ajustar accesorios hasta acercarnos a nuestro presupuesto. Estos precios se ajustan aún mas al acogernos a las subvenciones disponibles para vehículos eléctricos, hasta un 50% del PVP para flotas de empresas, y un 25% para el resto de los mortales.

El motor no requiere mantenimiento de ningún tipo, tan solo hay que cambiar a un coste irrisorio el líquido de la transmisión (valvulina) en las revisiones y las pastillas de freno, nada mas. Ni correas ni otros elementos de desgaste. Está claro que obtener un coche de reparto para empresas de paquetería urbana, por debajo de los cinco mil euros, que consume menos de un euro a los cien y que apenas requiere mantenimiento es una opción muy a tener en cuenta.

En conclusión, salimos de la prueba con muy buen sabor de boca. Al margen del interesante uso empresarial, pueden ser vehículos divertidos y una opción muy válida como segundo coche para movernos con soltura por ciudad. No es un coche pensado para la carretera abierta, pero en pequeños recorridos por zonas de playa o montaña se defiende como pez en el agua.

Nos confirman de todas formas que tienen en proyecto un coche de corte incluso aun mas deportivo, estilo Buggy, que podemos ojear ya en su página web. Permaneceremos atentos.

En Motorpasión Futuro | SIMEM, Encuentro en Vigo sobre energía y medio ambiente, ¿Ahorra energía un vehículo eléctrico?

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