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Renault Zoe contra el frío extremo

Renault Zoe contra el frío extremo
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El Renault Zoe se ha ido a pasar el verano a Laponia en Finlandia, pero no de vacaciones sino a trabajar. Los ingenieros de Renault han estado realizando unos duros test de rendimiento, fiabilidad y calidad para ver en qué medida le afectaba el frío extremo al coche.

Si quieres pasar frío en verano te tienes que ir al norte, muy al norte. En la península escandinava el Zoe ha podido disfrutar de temperaturas cercanas a los 25 grados negativos, hielo y nieve en abundancia. Condiciones ideales para realizar los tests.

Los ingenieros de Renault tenían que probar el correcto funcionamiento de todos los sistemas críticos del coche que pueden verse afectados por estas duras condiciones como los frenos, climatización, limpiaparabrisas, sistemas de desempañado, abs y también comprobar como se comporta la parte eléctrica del coche.

Renault zoe electrico hielo

Como sabemos las bajas temperaturas no son amigas de los coches eléctricos. Las baterías con el frío suelen almacenar menos electricidad lo cual repercute en una menor autonomía. También el frío afecta a su potencia por lo que un VE con las baterías frías podría perder fuerza y aceleración.

Por último, las bajas temperaturas afectan a la rapidez de la carga. Como nos decían en la química del bachillerato: la temperatura es un factor que afecta a la rapidez con la que se producen las reacciones químicas. Mucho frío implica una reacción química lenta.

Las recargas rápidas con las baterías “congeladas” no son una buena idea precisamente por eso. Por el contrario en la recarga lenta como ya va despacio per se, la reacción química no se ve afectada. Por todos estos motivos al diseñar un coche eléctrico hay que tener muy en cuenta cómo y dónde van a estar los acumuladores eléctricos.

Renault ZOE electrico nieve

En algunos coches como el Nissan Leaf a la batería se le añaden unos calentadores, en vez de un sistema de refrigeración es un sistema de calefacción. Las pruebas también han puesto bajo observación otros aspectos importantes del coche que pudiesen verse afectados por las bajas temperaturas.

Por ejemplo: se ha analizado que las tomas de recarga no se vean bloqueadas con hielo o escarcha y que el cable de recarga eléctrico sea lo suficientemente flexible bajo el intenso frío. Y es que, recordemos, la goma tampoco es amiga de las bajas temperaturas ya que suele cuartearse y deteriorarse.

renault zoe electrico

¿Qué nota ha sacado el Renault Zoe en todas estas pruebas?

Puede parecer sorprendente pero el Zoe ha cumplido las expectativas. Todos los sistemas han funcionado correctamente bajo estas arduas condiciones. Mención especial tiene la batería y la planta motriz del vehículo ya que según la marca no sufre degradación en su funcionamiento ni pérdida de potencia ni de autonomía.

Los sistemas de desempañado han cumplido bien su cometido al igual que la calefacción. En el Renault Zoe se han decidido por una bomba de calor para calentar el habitáculo en vez de emplear resistencias eléctricas. Una bomba de calor, para que nos entendamos, es como una aire acondicionado pero al revés.

En vez de coger el calor del coche y sacarlo a la calle lo que hace es coger el calor de la calle y meterlo al coche. La bomba de calor y el aire acondicionado es un solo sistema solo que puede funcionar de una forma u otra gracias a su función inverter.

renault zoe puesta de sol

Las ventajas de emplear este tipo de calefacción es que ahorra más energía que las resistencias eléctricas. Una resistencia eléctrica valiéndose del Efecto Joule para dar calor tiene un rendimiento del 100%. La bomba de calor consigue rendimientos del 300% ya que con 1 kWh de electricidad consigue introducir en el coche 3 kWh de energía (calorífica).

Yo empiezo a pensar que el Renault ZOE funciona mejor con frío extremo que cualquier coche de combustión y hay motivos de peso que lo justifican. Los coches de gasolina (y no digamos ya los diésel) sufren con las bajas temperaturas sobre todo en los primeros compases de su uso.

Cuando cogemos el coche y hace mucho frío lo primero que observamos es que le cuesta más trabajo arrancar. A 25 grados negativos puede que arrancar sea suplicio para muchos vehículos. Una vez que tengamos el motor en marcha, hasta que no coja temperatura y se caliente el aceite, notaremos que su funcionamiento es mucho más áspero y tosco.

renault zoe deslizándose por el hielo

Además, la calefacción de un vehículo de combustión no funciona si el refrigerante del motor no se ha calentado y pueden pasar varios minutos hasta que esto ocurra en los cuales estaremos tiritando de frío dentro del coche. Por contra, un coche eléctrico como el Zoe presenta numerosas ventajas.

Arrancar un eléctrico es apretar un botón y no cuesta nada. El motor eléctrico no se ve afectado por las bajas temperaturas y hace gala de una tremenda suavidad de funcionamiento ya sea a 30 grados o a menos 25. Por último, con la bomba de calor, la calefacción tiene efecto inmediato y empieza a calentar el habitáculo segundos después de activarla.

Parece ser que los ingenieros de Renault han tomado buena nota de los inconvenientes que presenta el Nissan Leaf en climas fríos y han sabido diseñar el coche para que estas “pegas” no se repitan en el Zoe y es que este coche no le tiene miedo al frío.

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