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Récord de velocidad en un coche eléctrico sobre hielo

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Esta semana se ha batido el récord de velocidad de un coche eléctrico, eso si, rodando por una pista helada. La marca conseguida pone los pelos de punta, al menos a un servidor: 156,64 millas por horas, que traído a nuestro querido sistema métrico decimal son 70 metros por segundo ó 252.8 kilómetros por hora.

El Récord se batió en un lago helado muy muy al norte de Finlandia y según dicen, era tan fina la capa de hielo que está se iba convirtiendo en agua tras el paso del coche. A si, el coche. El vehículo utilizado para establecer esta marca se llama Electric RaceAbout (E-RA) y ha sido construido por la Universidad de las ciencias aplicadas de Helsinki.

La prueba se realizó en una zona recta de unos 6 kilómetros de longitud, y una parte de culpa importante de que esta aventura haya acabado con buen pie la tienen los zapatos del E-RA. Las ruedas que montaban eran un diseño especial de la compañía Nokian y como supondréis tienen un montón de clavos metálicos para poder morder el hielo con dureza.

coche eléctrico sobre hielo

Y es que no hemos dicho nada al respecto, pero conseguir altas velocidades sobre el sólido elemento es algo realmente difícil. El hielo, como todos sabemos resbala y entonces las ruedas no pueden agarrarse a el para empujar el coche hacia delante, por lo tanto llega un punto en el que la fuerza que ejerce el neumático sobre el hielo se iguala con la fuerza de frenado del viento.

En esta situación aunque tengas un millón de caballos bajo el capó, has llegado a tu velocidad máxima. Entonces entran en juego los neumáticos con clavos que lo que hacen es "romper" el hielo y abrir surcos en el para poder agarrarse más, pero claro esto requiere una gran energía y por tanto el motor del coche tiene que hacer más fuerza para poder avanzar.

Bueno, que me enrollo con la explicación física, más sin ser yo un experto en la materia. El caso es que lo que ha conseguido el E-RA tiene bastante mérito y sigue siendo otro pequeño paso que da la técnica y la tecnología hacia máquinas más capaces y perfectas.

Se me olvidaba decir que este pequeño coche también ha pasado por las tierras alemanas, más concretamente por el circuito de Nürburgring también conocido como el infierno verde. En esta gesta dejó el cronómetro en nueve minutos y cuarenta segundos, que siendo sinceros es un tiempo bastante modesto pero bueno, sigue siendo un acercamiento más de la movilidad eléctrica hacia el mundo de la competición.

Videos | I, II Vía | Autoblog Green

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