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Enchufe Opel Ampera

Hace unos días se lanzaba la noticia del borrador con la nueva factura de la electricidad por tramos para usuarios domésticos que se había remitido a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) con intención de que entrara en vigor a partir del 1 de enero de 2013. Es la conocida también como tarifas progresivas.

El gobierno la ha presentado como una medida para fomentar la eficiencia energética, ya que cuanta más energía eléctrica se consuma, más caro se ha de pagar el kWh. A priori todo suena estupendo, ya que se podría pensar que si un usuario doméstico tiene un consumo muy alto es porque tal vez despilfarre más energía de la cuenta, por ejemplo porque sea un descuidado y tenga todas las luces de la casa encendidas, o porque no tenga electrodomésticos de alta eficiencia (A+ y superiores) o lámparas (bombillas) de bajo consumo.

Sin embargo esto no siempre tiene porqué ser así. Tenemos por ejemplo a usuarios domésticos de la antigua tarifa nocturna, hoy llamada tarifa de discriminación horaria, (que distingue dos franjas horarias diferentes) que ayudan a utilizar de manera más eficiente los recursos del sistema eléctrico español, concentrando su consumo principalmente en horario nocturno, cuando menos electricidad se demanda, y consumir menos por el día, cuando ya hay picos de demanda.

Curva típica de demanda Invierno-Verano Curva típica de demanda de electricidad en invierno (azul) y en verano (rojo)

Un vehículo eléctrico es más eficiente, ¿no lo tiene en cuenta el gobierno?

Este tipo de clientes suelen tener agua caliente sanitaria y calefacción eléctricas, y consumiendo electricidad para estos menesteres, no consumen otra energía, como puede ser gas. Pero la tarifa de discriminación horaria también está pensada para los propietarios de un vehículo eléctrico. De hecho se reformó dicha tarifa y se creó la tarifa de discriminación horaria supervalle, en la que se distinguen tres franjas horarias, en una de la cuales, la nocturna entre la 1 de la noche y las 7 de mañana, es todavía más barato el precio del kWh.

Quien tiene agua caliente y calefacción eléctricas (por acumuladores nocturnos), y más aún quien tenga un vehículo eléctrico, va a consumir más kWh al mes que alguien que solo tenga “luz”, pero que su consumo sea mayor no significa que sea menos eficiente. De hecho los vehículos eléctricos son más eficientes que los vehículos de combustión interna, ya sea considerando su uso, ya sea considerando el ciclo de vida completo de la energía “del pozo a la rueda”.

Por tanto quien consuma más electricidad porque tiene un coche eléctrico en su garaje, no está consumiendo más por ser poco eficiente, no, todo lo contrario. Está consumiendo más electricidad para ser más eficiente. Y es que si pensamos a nivel global como país, en términos de energía, consume aún más energía, más del doble y del triple, un coche que use gasolina o gasóleo, con el añadido además de que el petróleo hay que importarlo y empeora nuestra balanza comercial, mientras que la electricidad la podemos obtener dentro de España por nuestros propios medios.

Además como ya os contamos en su día, el sistema eléctrico español tiene capacidad para incorporar hasta varios millones de vehículos eléctricos sin problemas, entre otras cosas gracias al buen comportamiento que tiene la energía eólica por la noches.

Renault Fluence Z.E. azul hielo

¿En qué consisten las tarifas progresivas?

La nueva forma de cobrar por la electricidad que pretende aplicar el gobierno está destinada a usuarios que tengan contratada una potencia de entre 3 y 10 kW, sean de la TUR (Tarifa de Último Recurso) o del mercado libre. Esto significa principalmente los usuarios domésticos, que en España son unos 7,9 millones.

El borrador que se remitió a la CNE establece siete tramos de potencia, que tienen que ver con la potencia contratada, y seis tramos de consumo (en según que casos puede haber cinco o siete tramos), con diferente precio para el kWh consumido, que tiene que ver con el número de kWh consumidos al mes.

Para cada tramo de potencia los tramos de consumo cambian. Y también cambian si se considera la tarifa normal sin discriminación horaria (2.0A), la tarifa con discriminación horaria de dos franjas (2.0DHA) o la tarifa con discriminación horaria de tres franjas, o supervalle (2.0DHS).

Lo que sucede es que cuanto más se consume más caro resultará el precio del kWh, pues se aplica un incremento sobre el precio base del término de energía del peaje de acceso del kWh, y este incremento es tanto mayor cuanto más se sube en los tramos. Lo primero curioso en el borrador es que el incremento es mucho mayor para las tarifas con discrimación horaria que para la tarifa normal.

Nissan LEAF azul en la calle

Las tarifas de discriminación horaria son las más penalizadas

Para la tarifa normal el incremento sobre el precio del kWh base puede ser de hasta un 16%, pero para la tarifa con discriminación horaria el incremento sobre el precio del kWh base del peaje de acceso puede ser de hasta un 54%, o bien 49,7% en la supervalle.

Y eso es mucho incremento, más aún cuando a quien más se penaliza ahora es a esos usuarios que siguen siendo beneficiosos para el sistema eléctrico por consumir energía por la noche, cuando las centrales nucleares y la eólica “no pueden parar” de generar, por baja que sea la demanda. No se puede entender que en lugar de incentivarlo, ahora lo penalicen.

Hay que tener en cuenta que el término de progresividad más elevado es un 700% superior al término de progresividad más bajo distinto de cero, tal y como recoge la CNE en su informe de 28 de diciembre.

Pero es que además de que el incremento es mayor en los usuarios con discriminación horaria, las franjas de consumo a partir de las cuales se aplica el incremento son más bajas, con lo que entrar en la zona de incremento alto es más fácil (o sea, pagar mucho más cara la electricidad es más fácil).

Enchufe Toyota Prius Plug-in azul

Veamos un ejemplo para entenderlo mejor. Cojamos un usuario con tarifa normal (sin discriminación horaria) que tenga una potencia contratada de entre 4 y 5 kW, lo que vendría a ser lo habitual para poder recargar un coche eléctrico que viene a necesitar unos 3,7 kW de potencia de carga.

Pues bien, los tramos y los incrementos serían los siguientes:

  • Menos de 247 kWh – 0% de incremento
  • Entre 247 y 292 kWh – 1,4% de incremento
  • Entre 293 y 337 kWh – 3,1% de incremento
  • Entre 338 y 382 kWh – 5,6% de incremento
  • Entre 383 y 427 kWh – 8,5% de incremento
  • Entre 428 y 472 kWh – 11,6% de incremento
  • Más de 472 kWh – 13,9% de incremento

Ahora veamos un usuario con tarifa con discriminación horaria que tenga contratada la misma potencia de entre 4 y 5 kW.

  • Menos de 95 kWh – 0% de incremento
  • Entre 95 y 112 kWh – 2,1% de incremento
  • Entre 113 y 129 kWh – 4,8% de incremento
  • Entre 130 y 146 kWh – 8,8% de incremento
  • Entre 147 y 163 kWh – 13,3% de incremento
  • Entre 164 y 181 kWh – 19,1% de incremento
  • Más de 181 kWh – 34,7% de incremento

Como se puede ver la penalización es mucho mayor para los usuarios de discriminación horaria, se aplica a partir de un límite más bajo, y a sabiendas de que estos usuarios consumen más por necesidad.

Mitsubishi i-MiEV azul 01

¿Pero cuánto consume un coche eléctrico?

Para entender lo negativa que es esta nueva forma de cobrar la electricidad, hay que pensar que un coche eléctrico medio como un Nissan LEAF o un Renault Fluence Z.E., en conducción real, usándolo no solo por ciudad sino también por autopista, viene a consumir unos 18,5 kWh/100 km.

Un coche eléctrico está pensado para quien que lo use mucho, ya que si se hacen pocos kilómetros no se amortiza. Así que podemos suponer que como poco se harán entre 1.500 km y 2.000 km al mes (18.000 km a 24.000 km al año, que tampoco es algo exagerado).

Eso significaría que al mes, por el coche eléctrico tendríamos un consumo de entre 300 kWh y 400 kWh (redondeando al alza por las pérdidas que puede haber en la carga o en la batería). Y como es lógico quien lo use más consumirá también más.

Pero la cosa no queda ahí, he revisado la factura eléctrica de alguien con discriminación horaria y agua caliente y calefacción eléctricas (por acumulación nocturna, por cierto), y en un mes de invierno su consumo es de unos 600 kWh mensuales, sin excederse con la calefacción precisamente. Si a esto sumamos el coche eléctrico tendríamos unos 900 kWh o 1000 kWh de consumo mensual.

La penalización a este tipo de usario es tremenda, pues el límite de 181 kWh resulta ridículo. Si se considera un usuario que tenga contratada una potencia de entre 6 y 7 kW, muy habitual para usuarios de discriminación horaria, el límite para la penalización máxima es algo más alto, pero aún así insuficiente, pues son solo 327 kWh.

De hecho la propia CNE en su informe ha calculado que de media, para un usuario de tarifa normal (sin discriminación horaria) el incremento sobre la facturación de acceso es del 4,6%, pero para un usuario de tarifa con discriminación horaria (“nocturna”) de media el incremento sobre la facturación de acceso es del 31,5%, casi siete veces más.

Moto eléctrica blanco

La CNE considera que dicha propuesta no debería contemplarse

En el informe de la Comisión Nacional de la Energía sobre el borrador del gobierno sobre las nuevas tarifas eléctricas para 2013, esta considera que dicha propuesta de recargos no debería contemplarse en la Orden de peajes por varias razones:

  • La medida no es acorde a principios establecidos por directiva europea ( 2012/27UE). No sirve para realmente incentivar la eficiencia energética. Además el incremento se aplicaría a la totalidad de la energía consumida que se encuentre comprendida en alguno de los tramos definidos y no sobre el exceso de energía que supere la del tramo correspondiente.
  • No se tiene en cuenta la estacionalidad del consumo (en invierno se va a consumir más, por ejemplo) y podría ser discriminatorio entre zonas por razones climáticas (más necesidad de calefacción por ejemplo en zonas muy frías).
  • Penaliza más a los peajes con discriminación horaria que ayudan a modular la curva de carga y hacer más eficiente al sistema eléctrico (consumiendo electricidad por la noche), y como afecta desde tramos muy bajos, con un límite ilógico, supone subidas importantes en la factura.

Ya hemos visto que la nueva forma de cobrar por la electricidad no solo supondrá una subida más del precio de la misma, sino que realmente no ayuda a ser más eficientes. ¿Qué sentido tiene entonces? ¿Por qué se penaliza a los que ayudan al sistema eléctrico? ¿Seguirá el gobierno adelante con la misma?

Chevrolet Volt gris plata vista trasera

Más información | CNE (pdf)
En Motorpasión Futuro | Eficiencia y emisiones de los vehículos eléctricos “del pozo a la rueda”

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