
Hace unos meses, el Hospital de Cruces inició una loable campaña de movilidad sostenible al incluir seis automóviles eléctricos a su parque móvil. Estos coches se compraron con la idea de sustituir a vehículos convencionales que utilizaba el personal del hospital para distintas labores.
Básicamente el fin de estos coches es servir medicamentos a domicilio y atender a pacientes dentro del servicio asistencial sanitario. Huelga decir que la iniciativa está impulsada por el Ente Vasco de la Energía .
Según los responsables del proyecto, la flota en su totalidad recorre de media unos 470 kilómetros diarios. Estos desplazamientos se hacen con cero emisiones locales y cero ruido. Además se pone de manifiesto que un coche eléctrico es perfectamente válido para este tipo de tareas.










