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Ford Focus segunda generación

La situación de las gasolinas en Estados Unidos no está nada clara para los consumidores. Y no lo olvidemos, los movimientos que allí vemos suelen verse también reflejados en Europa, habida cuenta del cada vez mayor mercado único y global al que avanzan los fabricantes de automóviles, principalmente motivados por los ahorros de costes de fabricación.

Hace dos años la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos) aprobó el uso de un 15% de etanol, en principio de origen vegetal (bioetanol), en las gasolinas que se venden en EE.UU. en vehículos fabricados a partir del años 2001. Hasta ese momento solo se utilizaba un 15% de etanol (E15) en vehículos fabricados a partir de 2007. Según la EPA las pruebas realizadas no mostraban daños en los sistemas de los coches.

En Europa ya usamos E10

Normalmente este tipo de medidas buscan ahorrar petróleo, a la par que la gasolina “se hace un poco renovable”. Por ejemplo aquí en Europa el contenido máximo de bioetanol que pueden llevar las gasolinas es del 10% (E10). En general se suele considerar que casi cualquier motor moderno (desde el año 2000 aproximadamente) puede funcionar sin problemas con hasta un 10% de (bio)etanol.

Ya en su día los principales fabricantes de automóviles se quejaron de la medida tomada por la EPA, ya que según ellos ese contenido de etanol podría ser ya muy alto para algunos motores un poco antiguos y podría causar algunos daños en los sistemas de combustible.

Ahora un estudio completamente nuevo realizado por el CRC (Coordinating Research Council), una organización sin ánimo de lucro creada por las industrias del petróleo y del automóvil, determina que no todos los vehículos fabricados entre el 2001 y el 2006 están libres de sufrir algún tipo de daño por el uso de ese carburante.

Se hicieron pruebas basadas en los protocolos SAE y USCAR de la industria, con E15 y E15a (una mezcla más agresiva) en 15 modelos diferentes de coches de distintos fabricantes, de modelos diseñados entre 1996 y 2009. Estos representan aproximadamente 29 millones de vehículos vendidos entre 2001 y 2006, que emplean los mismos, o muy similares, motores y sistemas de gasolina.

El estudio concluye que algunas bombas de gasolina pueden fallar, que algunos conductos pueden sufrir variaciones dimensionales mayores que las que experimentan con gasolina sin etanol y que algunos indicadores de nivel de carburante y consumo pueden indicar cifras erróneas.

¿En qué pruebas deben confiar los conductores en EE.UU., las de la EPA o las del CRC? Tal vez ambos estudios sean correctos, y simplemente hayan puesto a prueba diferentes modelos, pues está claro según el CRC que no todos los coches tienen problemas con el E15. Y la preocupación es: si un conductor sufre daños en su coche por el E15 ¿quién se hará cargo del coste?

Vía | Green Car Congress
En Motorpasión Futuro | Nociones básicas sobre biocarburantes (bioetanol y biodiésel)

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