
Los sistemas de comunicación inalámbrica entre coches, y entre los coches y la red, se están investigando en Europa con diferentes aplicaciones. Una de ellas por ejemplo es evitar atropellos, como el sistema Amulett Car2X, otra sería evitar el efecto acordeón que se produce en los atascos de tráfico, como el sistema Pre-Drive Car2X. Sea la que sea, todas ellas tienen como objetivo mejorar la seguridad de la conducción, anticiparse a una situación delicada y evitar despistes del conductor.
Car-to-Car, o Car2Car, o incluso más abreviado aún C2C, es el sistema de comunicación inalámbrica entre un coche y otro coche que no estén muy lejos, normalmente unos 300 metros, y siempre que ambos equipen el sistema. Ya os hablamos con más detalle de uno de de estos al escribir sobre Ford CoCarX.
Un coche pasa la notificación a otro, y otro al siguiente, y así sucesivamente, avisando por ejemplo de un vehículo detenido por avería o accidente un poco más adelante, de una frenada de emergencia, o de un coche que se va a cruzar con nosotros en una intersección sin visibilidad. El objetivo es mejorar la seguridad de la circulación.

Car-to-Infraestructure, o Car2Grid, o a veces más abreviado Car2X o C2X, es el sistema de comunicación inalámbrica entre un coche y la red, que puede notificar a cada coche sobre condiciones meteorológicas adversas, sobre retenciones de tráfico, acerca de obras, de desvíos, etcétera.
Pues bien, en Alemania ya ha comenzado un proyecto para poner a prueba estos sistemas en carreteras abiertas al tráfico, con una flota de 120 vehículos de diferentes marcas que están involucradas, como Audi, BMW, Daimler, Ford, Opel, Volkswagen y también fabricantes de componentes como Bosch y Continental, la empresa de comunicaciones Deutsche Telekom y varios institutos de investigación.
Por ejemplo Ford participa con 20 Ford S-Max equipados con los sistemas todavía experimentales para C2C y C2X. Las pruebas se llevarán a cabo en el área de Fráncfort durante cuatro años, dentro del proyecto Movilidad inteligente y segura simTD. En total se probarán 20 sistemas de asistencia a la conducción diferentes.

Algunos de esos sistemas de asistencia son:
Conviene recordar que todos estos sistemas son aún experimentales, y aunque están funcionando bien en las pruebas y demuestran su utilidad y ventajas, los fabricantes contemplan su aplicación real en los coches de calle a medio plazo, para dentro de unos 10 años aproximadamente.
El potencial que tienen esos sistemas no solo viene del hecho de que el conductor tenga más información, sino que el proyecto va más allá pensando en que esta se pueda sinergizar con sistemas semiautónomos o autónomos que reaccionen incluso antes que el conductor para evitar accidentes (como por ejemplo frenado automático, etc).
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